Hola, soy Natalia.
Doctora en Historia y doula de tesistas.
Con mis servicios de consultoría, te ayudo a hacer una investigación de calidad a partir de una mirada honesta, profesional y práctica (por sobre todas las cosas).
Estoy acá para que dejes de dar vueltas con métodos y manuales obsoletos, y puedas recuperar tus activos más valiosos (tu tiempo y energía).
Tengo que confesarte algo: siempre fui una nerd.
Desde que tengo memoria, la lectura y la constante pregunta sobre el por qué de las cosas han estado siempre ahí, como dos presencias constantes.
(y no exagero: cuando éramos niñas, mi hermana Luly me escondía los libros para que jugara con ella, y mi pobre madre ya no sabía cómo responder a tantas inquisiciones cotidianas sobre el sentido de la existencia, el origen del viento, como funcionan los motores, y un largo etcétera)
En definitiva, la curiosidad y el hambre de saber han sido los dos grandes motores de mi vida, y supongo que me acompañarán en lo que me queda del camino (pues Sol en Géminis, ascendente Virgo y Luna en Piscis).
Me dedico a la investigación desde mi segundo año de la Universidad, cuando me adscribí a la cátedra de Historia Antigua. Desde entonces, fui subiendo uno a uno los peldaños de la escalera académica: me recibí de Profesora, Licenciada y Doctora (todos en Historia), participé en congresos, recibí becas del CONICET, la UNMdP y la Fundación Fulbright, dí clases en la universidad…
Estas son algunas de mis credenciales académicas...
2005. Me recibí de Profesora en Historia por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).
2006-2008.Tuve una beca de investigación de la UNMdP en la categoría «Iniciación».
2006. Comencé a cursar la Maestría en Historia en la UNMDP, la cual abandoné cuando ingresé al Doctorado.
2008. Defendí mi tesis y me recibí de Licenciada en Historia por la UNMdP.
2008-2012. Fui becaria doctoral del CONICET en las categorías tipo 1 y tipo 2.
2008-2010. Cursé el Doctorado en Historia en la Universidad Torcuato di Tella.
2011. Obtuve una beca Fulbright y realicé en la University of Massachusetts el «Argentinian Young Leaders Program».
2015. Me recibí como Doctora en Historia por la Universidad Torcuato Di Tella.
2015. Me recibí de Especialista en Educación y TIC del Ministerio de Educación de la Nación Argentina.
Pero no todo era color de rosas en esa época de superproductividad académica.
A fines del 2012 un largo bloqueo creativo (con surmenage incluído) me dejó fuera del competitivo mundo de las becas de investigación. Eso, que al principio parecía ser lo peor que podía acontecerme, terminó con el tiempo siendo una bendición disfrazada: me obligó a frenar y preguntarme si esa era realmente la dirección a la cual quería llevar mi vida.
La respuesta era más que obvia para mi alma (no tanto así para mi mente).
Lo que vino de allí en más fue un lento regreso a mi: comencé a dar clases en secundaria y, en los ratos que tenía libres, me propuse terminar mi tesis doctoral disfrutando el proceso (o, al menos, sin volver a enfermarme). También, dejé de titubear y profundicé en mi búsqueda espiritual, y estudié yoga integral, reiki, astrología, calendario maya, registros akáshicos, entre otros saberes non santos para el mundo cientificista…
Sin saberlo, la amalgama de todo ese recorrido fue el germen del método que hoy enseño a mis clientes: alineamiento energético, una premisa lógica clara, propósito de vida a la vista y, por sobre todas las cosas, foco desde el vamos en la estructura final del texto.
Y vaya si resultó esta suerte de minimalismo académico: no sólo me sirvió para entregar mi tesis (y con excelentes valoraciones), sino que gracias al consejo de una amiga me animé a compartirlo con otros. Primero, lo hice desde el living de mi casa marplatense y luego, tras mi mudanza en 2018 a Capilla del Monte, de manera virtual.
Hoy ya son más de doscientas las personas a las que he ayudado con mi método personalizado, quienes han podido sacarse de encima la gran mochila de la tesis sin que se les vaya más vida y alegría.
¿Por qué me dicen doula de tesistas?
Durante mucho tiempo, me costó aterrizar en palabras qué es lo que hago en el Consultorio de Tesis.
Todas las nomenclaturas que usaba no terminaban de cerrarme, quizás porque eran o muy rimbombantes o superficiales: asesora, mentora, tutora, facilitadora, consultora…
Hasta que una tarde, mientras lidiábamos con la definición de las variables de su tesis, Lety dió en el clavo:
“Creo que esto me va a llevar más horas que el trabajo de parte de mi hijo”, se lamentó del otro lado de la pantalla agarrándose la cabeza.
A lo cual yo le respondí con un “No… vos tranquila que ya casi lo tenemos, sólo que te estás enredando con los indicadores. Vos respirá y pujá …”.
Las dos comenzamos a reírnos y ver los parecidos entre hacer una tesis y la gestación de una vida. Y fue, entonces, que ella exclamó:
“Vos sos mi partera, no, mejor aún, ¡la doula!”
Si bien yo había oído la palabra durante el embarazo de mi hijo Félix, me puse a buscar y esto es lo que encontré en (Wikipedia mediante):
Se llama doulas a las mujeres que aconsejan y ayudan a las embarazadas y las acompañan durante el embarazo, el parto y los cuidados al recién nacido.
Después de tantas vueltas, había dado por fin con la descripción que más se arrima a lo que aquí te ofrezco.
Porque mi foco principal no pasa por decirte si tu variable es dependiente ni cómo escribir perfecto según las normas APA. Tampoco por ser tu cheerleader.
Mi función es que alumbres tus ideas y las enhebres de manera lógica, tengas un sistema práctico para procesar las lecturas y, por sobre todas las cosas, puedas crear un texto coherente con tu propia voz.
Mi función es, en definitiva, ayudarte a que gestes una tesis en la que no te traiciones ni a vos misma ni a tus principios.
¿Te gustaría que te acompañe a hacer una tesis de calidad de manera sostenible?
